Educar o Adiestrar? Esa es la cuestión

Cuando hablamos de trabajo domiciliario con perros muchas veces estos dos conceptos se confunden y a veces se usan como sinónimos. Para saber que es lo que necesitamos para nuestro perro, nuestro hogar y nuestra situación particular tenemos que tener bien claro que es cada cosa:

Adiestrar

El adiestramiento está enfocado a que el perro aprenda a responder correctamente a ciertas órdenes específicas como por ejemplo: ven, sentado, echado…A diferencia de la educación donde se enseñan al perro conceptos o normas de convivencia que no llevan un comando verbal asociado. Con el adiestramiento, se espera que el perro responda con una acción determinada frente a una palabra (ej: quieto), con el adiestramiento buscamos que el perro desarrolle la obediencia frente a las personas. Si bien no es imprescindible que el perro conozca órdenes, el adiestramiento es muy útil para la vida cotidiana, estimula la mente del perro durante el aprendizaje, lo motiva a enfocarse, mejora el vínculo con su familia humana y facilita mucho la conducción del perro en la calle, en el parque y dentro de casa. Para adiestrar cualquier perro, se recomienda que se usen métodos amigables y modernos. Hoy en día se puede enseñar a un perro casi cualquier cosa usando premios, juegos, actividades divertidas y sin necesidad de usar herramientas de castigo, dañinas para nuestro perro como collares de ahorque, pinchos o eléctricos. La edad para comenzar el adiestramiento, siempre que sea sin golpes ni violencia, es cercana a los 3 meses de vida del cachorro; comenzaremos siempre con conductas simples como sentarse o venir al llamado y sesiones muy cortas, poco exigentes.

Educar

Educar al perro es básico para poder convivir con él en la familia. Tiene como fin preparar a nuestra mascota como ser pensante, guiarlo para que pueda gestionar sus emociones en cualquier contexto y pueda mantener la calma frente a distintos estímulos cotidianos. Por ejemplo, le enseñaremos a andar por la vereda sin llevarnos de arrastro, a estar cerca de personas, perros y otros animales en armonía, a andar en auto, etc. Básicamente, con la educación se busca que el perro se vuelva un miembro sano de la comunidad. La educación debe comenzar el primer día que el cachorro llega a nuestra casa: le enseñaremos a morder sus juguetes y que no destroce la casa, a quedarse sólo cuando vamos a trabajar (si, esto hay que enseñarlo! Los perros son animales sociales y no tienen la información para hacerlo sin ayuda), a que haga sus necesidades fuera de la casa, que sea gentil con los invitados, etc. Como decíamos más arriba, mostraremos a nuestro amigo canino a responder en forma equilibrada frente a todas las cosas que serán parte de su vida. Es nuestra responsabilidad ser guías claros y acompañar todos los procesos de aprendizaje, buscando siempre el disfrute y la calma. La educación no involucra órdenes verbales, es la creación de hábitos y costumbres a través de establecer las normas básicas de convivencia. Cuando eduquemos debemos recordar hacerlo con paciencia, amor y firmeza, para que cuando el perro sea un joven o un adulto, se conduzca en forma respetuosa dentro de la casa y sus alrededores.

En definitiva…

Además de la educar, podemos adiestrar a nuestro perro, es una elección personal de cada familia que puede estar o no presente al tener un perro. Pero siempre educar es fundamental e inevitable, no es una opción, un perro que no está educado es un animal que vivirá aislado, atado o que estará siempre haciendo algo mal, por lo tanto estará siendo rezongado permanentemente…Cuando me preguntan si soy adiestradora contesto la verdad: sí, soy adiestradora por mi formación, pero prefiero presentarme como educadora o instructora canina, porque veo el adiestramiento como una herramienta de educación; como un medio y no como un fin en si mismo. Cuando me llaman de una casa para que “adiestre” a su perro, rara vez es adiestramiento lo que necesitan, suelen tener problemas de convivencia que hacen que las cosas sean insostenibles y no la pasen bien, ni los dueños ni el perro. Estas cosas se revuelven en general con educación y no enseñando ordenes al perro. Si tu perro ladra demasiado, roba comida, rompe todo en casa, no sabe vinculares con personas o animales, salta cuando llegas, hace pis dentro o se escapa cuando abres la puerta, no necesitas un adiestrador si no un educador canino.

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